Paredes decoradas con estarcidos

La decoración actual hace tiempo que dijo adiós a las paredes lisas, blancas y aburridas. Aunque en algunos ambientes minimalistas y súper modernos quedan muy bien, a muchos de nosotros nos encanta alegrar nuestras paredes con colores y detalles personalizados. La técnica del estarcido (stencil en inglés) es una de las más adecuadas para decorar las paredes de forma rápida y fácil. No hace falta ser un Miguel Ángel para dejar una bella impronta en las paredes de nuestra casa, con resultados garantizados al 100% y de la forma más fácil y divertida.

Imagen Paredes decoradas con estar

Para pintar estarcidos en la pared sólo es necesario contar con el material básico y un rato libre. Necesitaremos plantillas (las hay incluso autoadhesivas, de quita y pon, muy cómodas), pinturas (pueden bastar las de tipo acrílico, aunque también las hay especiales para estarcir), brochas para estarcir de distintos tamaños… ¡Y listo! Si vamos a emplear una plantilla que no sea autoadhesiva o que hayamos hecho nosotros mismos, entonces también necesitaremos cinta de carrocero para sujetarla.

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Una vez fijada la plantilla en la pared, comenzaremos pintando la base del motivo. Hay que mojar la brocha de estarcir en la pintura, limpiar el exceso de producto en un papel de periódico y aplicar luego el color a golpecitos, de forma que la brocha esté colocada perpendicular a la pared. Aunque no es difícil tiene su técnica, así que es mejor practicar primero sobre una tabla o un cartón hasta conseguir el resultado deseado. La aplicación de los colores depende: podemos dar una base más clara y luego sombrear con un color más oscuro, o viceversa. Eso sí, para aplicar las sombras o matices hay que seguir una regla básica: imaginarnos de dónde vendría la luz (según nos interese) y aplicar el segundo color en los lugares donde ésta se posaría (en el caso de los tonos claros), o en los puntos que quedarían a la sombra (en los tonos oscuros).

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Una buena idea es trabajar a partir de fotografías de estarcidos ya hechos. También queda muy bien inspirarse en motivos de las telas que tengamos en la estancia a decorar. Para ello podremos realizar nuestras propias plantillas: sobre una lámina de acetato (se compran en buenas papelerías; también sirven las radiografías desechadas y lavadas con lejía) calcaremos el motivo con un rotulador permanente, y después lo recortaremos con paciencia y con un cúter afilado, apoyándonos sobre un periódico. Es importante dejar siempre puentes de unión en las plantillas para que se conserven todas las partes.

Imágenes: House to Home, Wall Stencils for Painting.

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Categorías: Paredes y revestimientos

Publicado el: 26-05-2011 | Autor: Marta Sánchez

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